—¡Tortúrame un poco! Hong Jung-eon, el hijo mayor de la familia Hong, guarda un secreto inconfesable: posee una inclinación peculiar, disfruta ser maltratado por otros. Al enterarse de la noticia de la boda de Jin-heon, su único amigo íntimo y el único a quien le había confesado su secreto, Jung-eon, tratando de calmar su amargura, llama a su habitación a Sol-gae, un sirviente. —Pellízcame. Así comienza este juego peligroso. Cuanto más profunda se hace la noche, más se intensifica el secreto entre ambos.