Ariena es una santa que perdió su poder sagrado. Despreciada por todos como una santa vacía, recibe un día la visita de Karil, príncipe imperial y comandante de la orden de caballeros, que le pide confesión. —Santa, he cometido tres pecados. Hice dormir a una mujer pura y, como un ladrón, la tomé en secreto. Ese es mi primer pecado. —… —¿Puede ser perdonado?