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Esclavo De Las Sombras

Esclavo De Las Sombras – Capítulo 1066

Un tiempo después, se encontraban ocultos en una pequeña cueva al fondo de un cañón profundo, sentados frente a una hoguera. Un trozo de carne de monstruo se asaba sobre las llamas, inundando la cavidad con un aroma delicioso. Sunny estaba algo malhumorado, ya que le había costado todos sus conocimientos de supervivencia en tierras salvajes encender ese pequeño fuego... los páramos nevados de la Antártida no eran precisamente el mejor lugar para buscar combustible.

Casi se había visto obligado a usar las llamas divinas de \[Vista Cruel\] para cocinar, lo que inevitablemente le habría costado una cena atrozmente quemada.

En ese momento, Sunny mataba el tiempo intentando tocar una melodía sencilla con una flauta de hueso esmeralda. Probablemente Kai se habría puesto enfermo de haber sido expuesto a su talento musical, pero a Jet no parecía importarle.

Ella miraba fijamente el fuego, con las llamas reflejándose en sus ojos azul hielo. Después de un rato, dijo de repente:

—...Yo también puedo oler las cosas, ¿sabes? Cuando estoy lo suficientemente llena de esencia. Puede que mi Aspecto solo me dé una apariencia de vida, pero es una imitación fiel.

Sunny bajó la flauta de esmeralda y la miró sombríamente.

—Lo que estoy oyendo... es que quieres robarme parte de esta carne. ¿Verdad?

Jet vaciló un instante y luego sonrió.

—Exacto. Eso es justo lo que quería decir. Yo también tengo hambre.

Él suspiró y puso más carne sobre el fuego.

—Haberlo dicho antes. Dioses... ¿qué pasa conmigo, que siempre acabo rodeado de mujeres glotonas? Esto es un no parar...

Sunny dio la vuelta a la carne. Tras un silencio, siguiendo un impulso, preguntó:

—¿Cómo terminaste con un Defecto tan perverso, de todos modos? Pensaba que el mío era malo... pero si hubiera sobrevivido a la Primera Pesadilla solo para que el Hechizo me matara durante la evaluación, me habría sentado bastante mal.

Realmente no entendía cómo funcionaba aquello.

Jet se recostó, mirando el techo de piedra de la cueva. Suspiró y luego se encogió ligeramente de hombros.

—No, no fue durante la evaluación. En realidad, yo no sobreviví a la Primera Pesadilla. Era joven, débil y estaba aterrorizada. Y así... morí.

Segadora de Almas giró la cabeza y lo miró a través del fuego.

—Pero no me quedé muerta del todo. Salí de la tumba a rastras, de alguna manera, y terminé la prueba. Supongo que el papel que interpreté en la Pesadilla, o quizá mi Atributo innato, creó la posibilidad de que algo así sucediera... aunque tuvo que ser una posibilidad infinitesimal, porque el Hechizo pareció bastante impresionado con el resultado. De lo contrario, no me habría otorgado un Aspecto Supremo.

Sunny no respondió, meditando lo que acababa de oír. Tenía sentido... él también había logrado que ocurriera algo casi imposible durante la Primera Pesadilla. Si no hubiera sido enviado al cuerpo de un esclavo del templo, el Dios de las Sombras no habría respondido a su llamada involuntaria. Y si no hubiera tenido el Atributo \[Destinado\], lo más probable es que nunca hubiera subido a aquel altar sin querer.

Muchas cosas se habían aliado para crear esa posibilidad... pero él había sido quien la había aprovechado. Cualquier otro habría fracasado.

Sunny miró a Jet en silencio, pensando en su Defecto. ¿Qué pasaría si le diera la \[Máscara de Tejedor\]? ¿Volvería a la vida?

En su fuero interno, conocía la respuesta. Tras aprender sobre Tejedor, el Hechizo y los vaivenes del destino, Sunny había desarrollado cierta intuición para estas cosas. Jet, en efecto, volvería a la vida... pero su alma seguiría hecha añicos. Y como todos los seres vivos con el alma rota, moriría instantáneamente. Esta vez, para siempre.

Su cruel Defecto, burlonamente, era lo único que le permitía existir.

¿Y qué hay de su propio Defecto?

Sunny intentó imaginar la vida que habría tenido de no ser por su incapacidad para mentir. ¿Habría sido más fácil? ¿Habría sido más difícil?

No habría acabado esclavizado, eso seguro. Pero tampoco habría llegado a intimar con otras personas; habría elegido mentirles y manipularlas en lugar de confiar en ellas por miedo a ser rechazado y traicionado. Y por esa razón, probablemente habría muerto hace mucho tiempo. O, al menos, se habría convertido en algo feo y retorcido.

¿Era esa la lección que debía aprender?

Tejedor... hipócrita. ¿Acaso no eras tú mismo el maestro de las mentiras?

Sunny sacudió la cabeza y se concentró en no quemar la carne. Esas preguntas filosóficas eran una pérdida de tiempo. Seguiría eligiendo deshacerse de su Defecto en un instante si pudiera.

Jet suspiró, rompiendo el silencio.

—En realidad, descubrir mi Defecto no fue la parte más difícil. Lo más duro fue sobrevivir al tiempo que pasó entre la Pesadilla y el solsticio. Como imaginarás, no es fácil para un Durmiente encontrar cosas que matar antes de entrar en el Reino de los Sueños. Acabé teniendo que pedir ayuda... y pedir ayuda terminó saliéndome muy caro.

Sunny se movió ligeramente.

—¿A quién se la pediste?

Ella soltó una risita.

—¿A quién va a ser? Al igual que tú, me invitaron a la Academia tras convertirme en Durmiente. Y al igual que a ti, me pidieron los detalles de mi Aspecto... de forma voluntaria, por supuesto. ¿Pero qué iba a saber una niña ignorante de los suburbios? Se lo conté todo y, desde ese momento, tuvieron una correa maravillosa de la que tirar.

Jet guardó silencio unos instantes.

—...Pero está bien. Incluso sin eso, habría elegido lo mismo. Estoy contenta con cómo han salido las cosas. Aun así...

Se quedó callada y luego añadió con nostalgia:

—Habría sido agradable haber tenido más capacidad de elección.

Sunny no habló durante un rato. Finalmente, dijo:

—Sí. Habría sido agradable.

Dicho esto, consideró que la carne estaba lista y la retiró del fuego.

—Toma, tu cena está servida.

Se concentraron en la comida, contentos por estar a salvo de momento y tener algo sabroso que llevarse a la boca.

Sunny recordaba vívidamente los tiempos en los que comer cualquier cosa, por no hablar de carne de verdad, era motivo de celebración. Jet también lo recordaba.

Aquellos tiempos habían pasado, y por muy complicadas y duras que se hubieran vuelto sus vidas...

Sentado en una cueva húmeda en las profundidades de un continente agonizante, Sunny miró el fuego y pensó:

...Supongo que esto es una mejora.

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